El arte de aprender – Josh Waitzkin

Este es el libro («The art of learning») del autor Josh Waitzkin, el prodigio del ajedrez cuando era niño, cuya película «En busca de Bobby Fischer» está basada en su vida, y que más adelante se convirtió en campeón nacional en varias ocasiones y campéon mundial de Tai Chi Chuan (en nada menos que en Taiwán, que sería el equivalente a ser campeón de Muay Thai en Tailandia, por poner un ejemplo), una disciplina totalmente diferente. Además, es cinturón negro de Marcelo García, y socio de éste en lo que es la famosa academia ubicada en Nueva York. Dicho ésto, el libro trata del proceso de aprendizaje que le llevó a alcanzar el máximo nivel, ya no en una, sino en dos actividades para nada fáciles de dominar, junto con experiencias y vivencias personales a lo largo de varias etapas de su vida. De aquí, estos son los puntos a destacar:

  • Josh empezó aprendiendo ajedrez en Washington Square Park con los que jugaban y apostaban allí. Un estilo de juego más directo, rápido e improvisado. Para nada académico. Saliéndose de lo convencional, empezó estudiando las piezas desde las posiciones finales, y no las aperturas. Este estilo le confirió una metodología que fusionaba conocimiento, intuición y creatividad.
  • Hablando de la presión que tienen los niños en los campeonatos de ajedrez, cuenta cómo lo gestiona cada uno y la influencia de los padres sobre éstos. Una competencia sana es importante, y se debe tener en cuenta que las derrotas son igual de importantes que las victorias, y hay que saber lidiar con ellas. Si se quiere llegar a ser bueno en algo, esto es fundamental, ya que si no, cualquiera lo sería. Mientras antes sepas cómo sobrepasar los obstáculos que se te presenten, mejor.
  • El crecimiento se produce en los puntos de resistencia, y debemos encontrar la manera de superar los límites y buscar más allá de nuestras capacidades. La búsqueda de la excelencia debe ser un camino a recorrer a largo plazo, a expensas de salirnos de nuestra zona de comfort.
  • Para crear resiliencia mental, uno no debe evitar situaciones difíciles y tiene que aprender a abrazar esos momentos. Esta cualidad es una, o si no la más importante de cualquier persona que quiera rendir al máximo nivel en cualquier tarea o disciplina. Es un perfecto ejemplo para cuando sufrimos una lesión, y hay que lidiar con ello.
  • Es difícil, pero hay que encontrar el equilibrio en saber hasta dónde somos capaces de llegar, y en qué momentos debemos parar, recargar pilas, y volver a la carga. Debemos ser flexibles para absorber nuevas ideas, pero no tanto como para desviarnos de nuestra esencia y de nuestros ideales.
  • Debemos sentirnos cómodos con situaciones incómodas. Nunca se nos presentarán las condiciones más favorables, así que debemos de hacer lo que esté en nuestras manos para «entrenarnos» simulando esas condiciones desfavorables. Los obstáculos deberían aumentar nuestra creatividad y afianzar nuestra decisión de seguir hacia delante en nuestro camino hacia la mejora continua.
  • Según palabras del autor, «la intuición es nuestro compás más valioso en este mundo. Es el puente entre lo consciente y lo subconsciente». Una vez entiendes los fundamentos y las bases de tu disciplina, viene la etapa de expandir tus horizontes, con tu toque personal, que hará que las conexiones internas que tengas establecidas estén bien engranadas en tu ser.
  • El trabajo a intervalos entre intensidad (situaciones de estrés) y recuperación, sentará las bases fisiológicas para sentirte «cómodo» bajo presión.
  • Tras pasar por todo el proceso de competiciones, aprendizaje y rendimiento, el autor no ve una solución universal para cada problema al que nos enfrentemos. Debemos de darle nuestro toque personal a la hora de resolverlos.
Photo by Tory Morrison on Unsplash
  • Los campeones son especialistas que determinan su estilo en base a sus puntos fuertes, y son capaces de dirigir la batalla hacia esa dirección.
  • Debemos ser capaces de rendir y dar lo mejor de nosotros en las más adversas condiciones posibles.

Creo que como practicantes del BJJ y artistas marciales, todos buscamos lo mismo. Al final, lo que saco en conclusión, es que la práctica continua con la intención de mejorar y el camino que recorremos hasta que somos capaces de que forme parte de nuestro subconsciente, harán que estemos cerca de alcanzar la maestría, y sobre todo, haciendo gran énfasis en el desarrollo de la creatividad y nuestra propia intuición.

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